El desafío para el liderazgo, es fuerte, tenemos que conocer al Señor, amarlo y reflejar su gloria así como Jesús reflejó a su Padre.

Como Iglesia, vivimos para amar a Yahwéh Dios por medio de Jesucristo (adoración), comunicar la Palabra de Dios (evangelización), educar al pueblo de Dios (discipulado), tener compañerismo unos con otros (comunión), y ministrar a la gente (servicio).


El desafío para el liderazgo, es fuerte, tenemos que conocer al Señor, amarlo y reflejar su gloria así como Jesús reflejó a su Padre.

Predicador: Rubén Sandoval

Predicador: Rubén A. Sandoval